Estudio Biomecánico; “Cyclist & Bike”.

La especie humana está concebida para andar y estar de pie. La asimetría funcional que nos es intrínsica nos convierte en inestables en dinámica sobre un medio simétrico como es la bicicleta.  Conseguir la ansiada estabilidad sobre unas medidas/angulaciones adecuadas, garantizará una Biomecánica óptima para cada caso. Las medidas fijas de la bicicleta (exigidas por las características funcionales del ciclista) no garantizan, en ningún caso, una interacción óptima entre ciclista y bicicleta;

  “El sillín erróneo a una altura correcta continúa siendo un pésimo sillín”.

Una Biomecánica óptima y personalizada, solamente se consigue si nos posicionamos encima de la bicicleta en unas angulaciones que atiendan nuestras necesidades anatómico-funcionales y disfrutemos, a la vez, de apoyos sólidos en los puntos de contacto que compensen y alineen nuestra asimetría funcional. El Estudio Biomecánico evalúa y compensa cómo debemos de tocar la bicicleta.

ESTABILIDAD PUNTOS DE CONTACTO + MEDIDAS FIJAS DE LA BICICLETA

Qué factores comprometen la estabilidad y la Biomecánica?

Será responsabilidad del  biomecánico acertar en compensar el conjunto del sistema; comprender cómo responden los pies a la carga a la que son sometidos compensando la distribución de presiones atendiendo a su función específica al pedalear, cuáles son las necesidades de apoyo de la pelvis sobre el sillín (cómo se orientan las isquiones o las protuberancias isquiáticas), qué rangos de rotación interna/externa de cadera son aptos para cada caso, cómo inciden las probables asimetrías pélvicas funcionales o estructurales relevantes en el tráquing de rodilla, qué alineaciones quedan alteradas por la carga y la dinámica, características/patologías de columna existentes, acortamientos musculares, capacidad motora de cadera en relación a la flexión de tronco, cómo quedará definido el gesto,  etc etc.

Cuando el puzzle encaja, podremos disfrutar de una dinámica sostenible que respete nuestras orientaciones articulares fisiológicas  y seremos, por lo tanto, 100% funcionales al pedalear.

Las medidas de la bicicleta juegan sin duda un papel fundamental en el proceso, ya que condicionan directamente las angulaciones del ciclista  y parte de la actividad muscular que incide al pedalear, pero únicamente representan un factor  de los muchos que deberán de ser tenidos en cuenta. 

Un Estudio Biomecánico personalizado sitúa al CICLISTA Y SUS NECESIDADES en el centro de todo el proceso y no acepta soluciones preestablecidas. La bicicleta es tratada como un anexo que debe de obligatoriamente satisfacer al ciclista.

 

El criterio biomecánico y la tecnología son complementos para satisfacer al verdadero protagonista; EL CICLISTA.