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Ajuste correcto de las calas

Un pie pinzado al pedal cierra la cadena cinética. Por lo tanto, el ajuste correcto de las calas condicionará el funcionamiento dinámico global del ciclista. Desde hace años el ajuste acertado de las calas despierta una cierta controversia entre los ciclistas.

La Biomecánica y alineaciones dinámicas de un ciclista están influenciadas por infinidad de factores; geometría estructural, características funcionales, control/asimetrías/inhibiciones neuromusculares, fuerzas, el ajuste de los elementos mecánicos (calas o medidas de la bicicleta), entre tantos otros…

El cuerpo humano es un complejo sistema biomecánico que compensa contínuamente para garantizar la estabilidad e integridad del sistema. Por lo tanto, con el fin de conseguir un ajuste óptimo de las medidas de la bicicleta o el ajuste de las calas, nos vemos obligados a diferenciar claramente un comportamiento dinámico fisiológico de un comportamiento residual compensatorio.

Aquí un ejemplo; un ciclista que pedalee con la pelvis torcida/caída, reclamará un ajuste de las calas determinado para sentirse “cómodo”. Con el objetivo de encontrar la comodidad deseada atenderá las necesidades dinámicas que dictará la desalineación de la pelvis. El orígen del problema dinámico estará probablemente en la pelvis. Resulta lógico pensar que lo más eficiente será realinear la pelvis para ajustar las calas en consecuencia y evitar así un ajuste de las calas en relación a una compensación dinámica residual.

Encontrar la frontera entre compensación residual y comportamiento fisiológico resulta clave para un correcto ajuste de las calas. Las compensaciones dinámicas son a menudo el orígen de comportamientos afisiológicos con alto riesgo de lesión.

Por lo tanto, será esencial en primera instancia reducir el grado compensatorio instruyendo al ciclista en el uso de su cuerpo y sistema motor, ajustando las medidas de la bicicleta de manera que pueda controlar las tensiones generadas en las diferentes articulaciones y mantenerse estable en una dinámica fisiológica, atendiendo a su geometría estructural y rangos efectivos articulares. De esta manera se evitan ajustes de elementos mecánicos en relación a compensaciones; sean calas, sillines o manillares.

Conclusión; para personalizar el ajuste de las calas será imprescindible comprender la geometría estructural y funcional del ciclista, y sobretodo analizar críticamente el movimiento sobre su bicicleta para diferenciar la compensación residual del comportamiento fisiológico. El ajuste estático de la cala difícilmente podrá interpretar las compensaciones dinámicas.

No podemos ajustar calas sin tener en cuenta cómo pedalea el ciclista.

#FeelCyclistLab.

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